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viernes, 2 de marzo de 2012

Destinos que no discriminan

Rampas, baños para discapacitados, elevadores y mucho más hacen a una urbe amigable para con todos sus habitantes y visitantes. Cuáles son las más inclusivas.

Ciudades aptas para todos. Foto: sxc.hu

Quienes tienen su capacidad motora reducida encuentran muchas veces escollos a la hora de viajar porque no todas las ciudades están preparadas para darles la bienvenida. Sin embargo, por suerte, cada vez son más las que entienden que todos tenemos los mismos derechos a transitar libremente y conocer cada rincón del planeta.
Perú es uno de los países conscientes de esto y desde hace más de una década abrió sus puertas al turismo accesible. Lima, la Reserva Nacional de Paracas, Cuzco y Machu Picchu son algunas de las ciudades que se sumaron a lo largo de los años a esta iniciativa.

Sin dudas, una de las ciudades más turísticas del mundo es Nueva York. Todos quieren conocerla. Y esto incluye también a quienes tienen alguna discapacidad. ¿Pueden ellos recorrerla? En principio, su famoso metro cuenta con ascensores que permiten que una persona en sillas de ruedas o disminuida en su movilidad pueda acceder a él. Además, hay rampas, las máquinas expendedoras de billetes tienen un sistema audio y táctil que permite que, por ejemplo, los ciegos puedan operar con ellas y mucho más. Para quienes no quieren subirse al metro y prefieren viajar en taxi, desde 2008 tienen taxis accesibles igual que los buses.

Praga es otra ciudad de buena accesibilidad, sobre todo en algunos puntos turísticos importantes como la plaza Wenceslao, la plaza de la Ciudad Vieja, la Torre de la Pólvora, el Puente de Carlos IV y mucho más.

Venecia, aunque a priori pueda parecer totalmente inaccesible para quienes viajen, por ejemplo, con una silla de ruedas, no lo es. Según relatan quienes pasearon por aquí, algunos puentes tienen elevadores o similar para evitar las escaleras, así como paradas de buses adaptadas.
Buenos Aires también tiene varias cosas que la acercan un poco más a todos –aunque muchas veces el estado de sus calles hace que el sueño de la ciudad ciento por ciento accesible no se cumpla-. Transporte público adaptado, algunos semáforos en zonas muy turísticas con señales sonoras para los ciegos, rampas en casi todas sus esquinas y subtes con elevadores son algunas de las cosas que ofrece la ciudad. Además, hay íconos de esta urbe que tienen rampas como la famosa Catedral Metropolitana.

Cerca de Argentina, Brasil también está haciendo todo su esfuerzo por ser cada día un país más abierto a todo el mundo. Curitiba, por ejemplo, es una de las ciudades más accesibles, tanto en lo que se refiere a la ciudad como a los hoteles y demás locales. San Pablo tiene un porcentaje de buses aptos para discapacitados y una ley que obliga a todos los hoteles a contar con habitaciones aptas. Recife es otra de la que tienen un alto porcentaje de buses adaptados así como habitaciones en los hoteles y entradas ad hoc en los principales sitios turísticos.

Fuente: todoparaviajar.com