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viernes, 1 de junio de 2012

Los barrios chinos más cautivantes del planeta (Parte II)

En esta segunda entrega te contamos algunos secretos que hacen de los Chinatown de Buenos Aires, Londres y Vancouver tres lugares mágicos e imperdibles
Millenium Gate.Entrada al barrio chino de Vancouver

Por Cynthia De Simone


Buenos Aires


“Las callecitas de Buenos Aires tienen ese no se qué ¿Viste?” Refiere la letra de una balada porteña y (a juzgar por su historia) parece ser que la comunidad chino taiwanesa supo entenderlo hace tiempo. Después de la Segunda Guerra Mundial se produjo una importante ola emigratoria. Luego, a principios de los años ochenta, llegó a esta ciudad un significativo número de ciudadanos de Taiwan. Años después, se instalarían habitantes de la China continental para desembarcar en  el comercio minorista.Templo Budista en barrio chino de Bs.As.


El barrio chino queda en la zona de Belgrano, a la altura de la calle Arribeños, entre Juramento y Olazábal  (a pocos metros de la estación Belgrano del ferrocarril Mitre). Si bien lo primero que llama la atención es su entrada “oficial”, con el clásico arco con tejas y dragones, un rasgo que lo distingue es la presencia de varios supermercados adonde se consiguen ingredientes característicos de la comida asiática, a muy buenos precios.


En Casa China, por ejemplo venden tofu (queso de soja) semillas de zapallo y rolls para preparar deliciosos platos de sushi. También abundan en las góndolas las salsas de soja, castañas de cajú y ravioles saborizados.


Sobre la calle Arribeños los restaurantes compiten entre sí con menús tentadores pero se recomienda llevar dinero en efectivo ya que en general no aceptan tarjetas. “El sabor está cambiado, más adaptado al paladar argentino”, cuenta Antonio Chang, secretario de la Asociación Barrio Chino de Buenos Aires: “Allá usamos muchos más condimentos”, remarca.


En China Rose, se destaca el pollo con almendras, el pato pekin laqueado y los camarones con apio. Otro restaurant muy popular y con menos pretensiones de lujo es Todos Contentos, que entre otras delicias, ofrece los famosos platos chow fan (salteados de arroz con verduras y/o carnes) y chow mien (la misma versión pero con fideos) dos de los menús favoritos entre los clientes. Entre los puestos callejeros, los helados “melona” son un hit.


El paseo se extiende por las calles Mendoza y Montañeses. A la altura del 2100 de esta última funciona el templo “Tzongkuan” donde sobresalen tres imágenes gigantescas de Buda, y un altar con ofrendas florales, frutas e inciensos como expresión de gratitud y respeto. Eso sí: para poder ingresar deberás quitarte el calzado. Por último podrás visitar una iglesia presbiteriana donde los domingos por la tarde se ofrecen cultos taiwaneses en idioma chino mandarín.


Londres


Famosa por sus colectivos rojos de dos pisos, la mítica figura de la princesa Lady Di y el atractivo Big Ben (torre del reloj del Parlamento británico) en la capital inglesa tampoco podía faltar un barrio dedicado a la comunidad china.


Ubicado en la bohemia zona del Soho, resulta muy sencillo llegar hasta allí ya que se encuentra a pocos minutos de Piccadilly Circus, punto importante de encuentro londinense, conocido por sus grandes carteles publicitarios con luces de neón.Entrada al barrio chino de Londres


En los años sesenta, cuando se estableció Chinatown, la mayoría de sus pobladores provenían de Hong Kong. Poco a poco se fueron agrupando junto a todo el núcleo familiar, lo que permitió un notable crecimiento comercial que se expandió a lo largo de la peatonal Gerrard Street  y la Avenida Shaftesbury


Además de las clásicas tiendas de souvenirs, adonde prima la venta de amuletos para atraer la buena fortuna y lámparas de papel color rojo, con imágenes de dragones (el animal fetiche de esta cultura) existen locales donde el turista que guste de la vestimenta oriental, podrá darse el gusto de comprarse un qipao, atuendo tradicional de seda usado por hombres y mujeres. También está la opción de tomar una sesión de masajes, acupuntura o reflexología.


Pero lo que más atrae a los viajeros es la variada oferta gastronómica que combina platos de comida china, vietnamita y japonesa. Para la hora del almuerzo, se aconseja probar el dim sum, aperitivo ideal para compartir que consiste en pequeños bocados y arrollados de arroz rellenos con carne, pollo o camarones, que pueden ser cocidos fritos o al vapor. También hay opciones vegetarianas y el menú siempre va acompañado con té. Si eres amante de los rituales y las ceremonias observa que cada vez que alguien llena la taza de un comensal, los chinos realizan pequeños golpecitos en la mesa con su dedo índice y mayor, esto es una señal de agradecimiento.


Otro sabor tradicional, muy usado durante el Año Nuevo Chino es el Black Hair Seaweed o algas de pelo negro, que contiene muchas proteínas y se acostumbra a servirlo en sopas y platos vegetarianos budistas,  como por ejemplo ostras secas guisadas.


Vancouver


El segundo barrio chino más grande de América del Norte se destaca por numerosas razones. Algunas de ellas, de índole arquitectónica, como la famosa Puerta del Milenio o Millenium Gate, construida en el año 2000 para dar inicio a una nueva era. La puerta situada en la intersección de las calles West Pender y Taylor, lleva el diseño de dos estatuas de leones. Una de éstas, presenta una pelota debajo de su pata y representa al macho: ícono de la unidad imperial, la otra simboliza a la hembra, en carácter de figura fértil.


Pero hay otra construcción que por sus peculiares características, ingresó al famoso libro de records Guinness, como el edificio de oficinas más angosto del mundo ¡Con apenas un metro y medio de ancho!. Su nombre es Sam Kee, está ubicado en la esquina de Pender Street y la Carral y tiene dos plantas.Jardín en barrio chino de Vancouver


Esta curiosa estructura lo convierte en un gran atractivo turístico y hay quienes aseguran que es el resultado de una apuesta que desafiaba a un arquitecto a idear algún diseño para ese espacio tan reducido.


Otro lugar que no puedes dejar de visitar es el jardín Dr. Sun Yat Sen, que invita a transportarse a la China del siglo XV, y refleja un aspecto de la vida que llevaban los eruditos durante la dinastía Ming, quienes vivían allí dentro y practicaban meditación para alcanzar el equilibrio de la mente y el cuerpo. Si bien hay un parque de acceso público, si quieres descubrir un verdadero tesoro natural, deberás pagar la entrada de admisión, que incluye una visita guiada.


El jardín también ofrece tours educativos para conocer más a fondo la historia de esta cultura milenaria y eventos que incluyen festivales, muestras de arte y los Enchanted Evening Concert Series, conciertos nocturnos que se realizan en la época de verano.


Más información








¿Te atrajeron estos barrios? ¿Quieres seguir descubriendo nuevos rincones de la comunidad asiática en el mundo?


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