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viernes, 15 de julio de 2011

Hoteles, cabañas, hostels y bed & breakfast, qué esperar de cada uno

A la hora de elegir un hospedaje es bueno tener en claro qué ofrece cada uno de ellos. Con un amplio panorama de los servicios y comodidades de estos alojamientos, podrás elegir la que más se adapte a tu estilo de viajero. La elección será, no solamente muy fácil, sino además la acertada.

Cuando nos tomamos unos días libres lo que menos queremos son preocupaciones. De hecho, las vacaciones se han hecho para olvidarnos por un tiempo de la rutina diaria. Ahora bien, es hora de que comiences a reservar tu hospedaje. ¿Ya sabes dónde? Aquí te damos una serie de datos y observaciones sobre los hospedajes más comunes para las vacaciones y qué puedes esperar de cada uno.

Hoteles
Lo que ofrece un hotel es simple: pleno relax y todas las cosas solucionadas. Los hoteles son albergues para viajeros que se hospedan generalmente durante un corto lapso de tiempo. A menudo cuentan con servicios de lavandería, televisión por cable, estacionamiento, piscina y guardería para niños, entre otras cosas. La mayoría incluye alguna o todas las comidas diarias, pero lo común es que al menos cuenten con desayuno en un horario prefijado que suele ser hasta las 10 am.

El precio de un hotel puede variar debido a su ubicación geográfica y la calidad de los servicios que ofrece. Todos se pueden clasificar mediante estrellas en un sistema que va desde 1 (los más modestos) a 5 estrellas (los que ofrecen más cantidad y calidad de servicios).

Lo que siempre encontrarás en un hotel es una habitación limpia, con servicio de mucama y un baño privado. Los hoteles nunca poseen cocina dentro de las habitaciones pero sí cuentan con una gran tentación: el frigobar. Es una heladera pequeña que incluye golosinas y bebidas que puedes consumir y luego sumarán a tu cuenta.

Aunque no incluyan las principales comidas diarias, la mayoría de estos alojamientos cuentan con un restaurante dentro de las instalaciones donde podrás almorzar o cenar con la comodidad de estar cerca de tu dormitorio.

Cabañas
¿Buscas tranquilidad? A diferencia de un hotel, donde las habitaciones son contiguas, en una cabaña no tienes que lidiar con un vecino, al menos no lo tienes pegado. Por lo general, las cabañas se encuentran en un complejo al aire libre, con un amplio espacio donde podrás encontrarte con la naturaleza. La distancia entre una cabaña y otra puede variar, pero la idea es que estén lo suficientemente alejadas como para no molestarse mutuamente.

Este tipo de alojamiento es ideal para ir en grupo. Suele contar con una o más habitaciones, un espacio común como podría ser un living, una pequeña cocina y un baño. El precio incluye servicio de limpieza pero muy rara vez alguna comida diaria, aunque por lo general poseen un restaurante o comedor donde uno puede encargar un almuerzo con un precio coherente.

El concepto de un hotel es muy diferente al de una cabaña. Mientras que el primero está planteado como un lugar de paso, el segundo supone que el huésped utilice más las instalaciones y permanezca más tiempo dentro del complejo. Esto hace que la mayoría de las cabañas ofrezcan piscina, televisión por cable y un amplio espacio común con hogar. Pero, a diferencia de los hoteles, que suelen ubicarse en sitios céntricos o de fácil acceso, las cabañas se encuentran más alejadas, en lugares tranquilos y de poco movimiento por lo que a veces se hace imprescindible o al menos necesario contar con un vehículo propio.

Hostels
Cuando se piensa en un hostel, inevitablemente nos viene a la cabeza un living desordenado con gente joven reunida alrededor de una mesa, todos de diferentes lugares del mundo.

A veces esto no es tan errado, sobre todo en las ciudades importantes donde los jóvenes viajeros se aglutinan en estos albergues y comparten habitaciones. Pero hay ciertas ideas de los hostels que no son más que productos de la imaginación.

En sí, un hostel ofrece el servicio de un hospedaje temporal, como el de un hotel, pero con un costo más bajo. Las habitaciones pueden o no ser compartidas y el precio depende en gran parte de ello. En general suelen tener una o dos habitaciones individuales y el resto con más de cuatro camas cada una.

Una de las cosas por las que mucha gente prefiere no ir a un hostel es el tema de los baños compartidos. En una casa grande, con capacidad para veinticinco personas, hay por lo general dos baños completos. Pero esto es poco cuando uno busca privacidad y la comodidad de tener siempre un sanitario a disposición.

La limpieza y el orden puede resultar un conflicto en un lugar con tantos espacios comunes y tantos huéspedes. Por eso: neuróticos del orden, absténganse. Las habitaciones son muy sencillas y comprenden, además de las camas, un espacio para guardar la ropa y no mucho más que eso.

Las comidas pueden estar o no incluidas, aunque es más común que el precio incluya únicamente el desayuno. Para los jóvenes que van en plan de ahorrar dinero en el hospedaje, que son la mayoría, los hostels cuentan con amplias cocinas bien equipadas, pero también para compartir, donde los viajeros podrán cocinar a piacere.

Un hostel es, en resumidas cuentas, una casa amplia y sin muchas pretenciones. Posee varias habitaciones, con una cocina grande y una sala de estar en la entrada, que es el centro de la vida diaria, donde todos se reúnen. Allí podrás recostarte en los sillones luego de un agitado día de excursiones y mirar televisión. Hay casas que además poseen una computadora con acceso libre a Internet para mantenerte conectado aún en tus vacaciones.

Bed and Breakfast
Estos alojamientos se han hecho cada vez más populares a medida que la necesidad de hospedaje fue cambiando con el tiempo. Mientras que antes se buscaba un lugar con desayuno, almuerzo, cena, salón de té y hasta una niñera, los viajeros de ahora se han dado cuenta que no pasan mucho tiempo en el sitio donde se alojan… y no van a pagar por un sitio que no utilizan.

Los Bed & Breakfast (en inglés: Cama y Desayuno) ofrecen exactamente eso: un lugar donde dormir y el desayuno servido por la mañana. Podrían pensar que es lo mismo que ofrece un hotel, pero no. Los Bed & Breakfast son lugares más pequeños, de sólo un par de habitaciones. A veces pertenecen a una casa de familia que ha decidido rentar algunos cuartos extra. Mientras que un hotel cuenta con un restaurante, un conserje y servicio de habitación, en un Bed & Breakfast nos atiende la dueña de casa, quien además se ocupa de la limpieza de las habitaciones.

En este tipo de lugares es muy difícil encontrar grandes espacios públicos, como un gran living o un amplio comedor. El único espacio común es el sitio donde se sirve el desayuno que por lo general se resume en algunas mesas y sillas, en un ambiente familiar.

Los Bed & Breakfast no incluyen cocina dentro de las habitaciones, por lo que estamos obligados a comer en restaurantes o comprar comida en algún almacén. Los dormitorios cuentan con baño privado y, en algunos casos, televisión por cable. Es una opción más íntima, ideal para aprovechar con la pareja en un viaje destinado a conocer nuevos destinos. Los viajeros que elijen esta opción saben de antemano que no pasarán mucho tiempo dentro de esta casa, sino afuera, disfrutando del aire libre, recorriendo la ciudad o participando en alguna excursión.

Ahora ya sabes qué esperar de cada alojamiento, cuál es el más apropiado para viajar con amigos o dónde hospedarte en tus próximas vacaciones románticas. Acuérdate que esto es una simple guía para orientarte en lo que buscas, por eso no te olvides de pedir indicaciones antes de reservar tu estadía para asegurarte de que tu elección se adapte a tus necesidades. ¡Buen viaje!

Fuente: viajeros.com
Fotografía: huellascontemporaneas.com

2 comentarios:

Angelica dijo...

Hola Horacio! Muy buen post! Te quiero felictar y agradecer por compartirlo con nosotros, muy útil! Para hospedarme, me recomiendas hostels u hoteles en buenos aires?? Ya que tengo que ir en unas semanas... Saludos!

Horacio S. R. Cirigliano dijo...

Hola Angélica, que tal!!
Si yo tuviese que hospedarme en BUE, lo haría sin dudas en los hostels de San Telmo, Palermo, Macrocentro.
Tienen muy buena atención y los precios son inferiores a los hoteles.
La competitividad y la gran oferta han hecho que cada vez deban ofrecer mejores servicios para destacarse.
El ambiente de un hostel es siempre más relajado y distendido que el de un hotel. Me refiero al personal y a los hospedados.
Espero haberte sido util con la respuesta.
Que tengas un buen día.