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viernes, 9 de diciembre de 2011

Los libros también viajan

¿Se imaginan adquirir y leer un libro en Rusia, dejarlo en la mesa de un café en Vietnam y enterarse de que alguien lo está leyendo en Turquía? ¿Les gustaría saber quiénes leyeron ese libro que dejaron en el café de Vietnam y qué opinan sobre esa lectura? ¿Puede un libro encontrado por casualidad cambiarnos el día? BookCrossing permite esto y mucho más…

Leyendo un libro viajero en un bar
Por Aldana Chiodi

BookCrossing.com es una biblioteca mundial que conecta libros y lectores de distintas partes del mundo. Los amantes de los libros suelen ser fanáticos de contar con una gran biblioteca, con todos los libros acomodados y ordenados. Pero, hace unos años, más precisamente en 2001, a un grupo de estadounidenses se les ocurrió que los libros podían “cobrar vida” y como una de las mejores formas de vivir la vida es viajando... los libros comenzaron a viajar.

De esta manera, los libros salen de las estanterías y se largan a recorrer el mundo. Así, cada libro “cobra vida” a partir de quiénes lo leen, de los lugares que visita, de las acotaciones que le dejan y de las marcas que va dejando el trajín cotidiano.

La idea central es “liberar” los libros “en la jungla” para que sean “cazados” por otras personas. Pero para liberarlos, primero es necesario identificarlos. Al igual que las personas, para salir de viaje fuera del país, los libros necesitan un pasaporte. En este caso, es un número de identificación BookCrossing (BCID) que se obtiene al registrar el libro en el sitio web (http://www.bookcrossing.com) y que es importante colocar en algún lugar visible del libro (etiquetarlo).Libros Viajeros - Bookcrossing
Una vez que el lector “cazó” un libro, lo etiquetó, y completó su lectura puede dejarlo en la biblioteca de un hostel o en las estanterías de un café. El libro puede pasar allí mucho tiempo o salir de viaje nuevamente en unos minutos. Todo depende de que otro lector lo encuentre, lea la etiqueta de BookCrossing y siga el viaje del libro en la web. De esta manera, los lectores van registrando en la página web de BookCrossing todo lo que el libro va viviendo en su viaje y así, no sólo se conectan libros con personas, sino también personas que tienen y comparten los mismos gustos e intereses.

Para los más aventureros, existe la posibilidad de “liberar” el libro en cualquier lado: una ventana, el banco de una plaza, las escaleras del metro… ¿Se imaginan encontrar de casualidad un libro en una ventana y que se lo puedan llevar “sin culpa” para disfrutar de una tranquila lectura? Eso también es Bookcrossing.

Ese libro, que estaba “aburrido” en la biblioteca puede arrancarle una sonrisa a una persona desconocida que se encuentra a miles de kilómetros. Todos los BookCrossers quieren saber cuáles son las aventuras de “sus” libros. Nunca sabemos lo que un simple libro puede generar en otra persona que lo lee. Por eso, en la actualidad existen alrededor de 850.000 BookCrossers, que han registrado casi siete millones de libros los cuales están viajando por más de 130 países.
La comunidad bookcrossing crece día a día y se incorporan nuevas maneras de relacionar personas, libros, ciudades y culturas. Pueden descubrir más de estas interrelaciones en la sección Libros y Gente (http://www.bookcrossing.com/books). En algunos países, como en Argentina, se han creado “sucursales” de BookCrossing que permiten mayor conexión entre sus miembros (http://www.bookcrossing.com.ar/2006/06/quienes-somos.html).

Una iniciativa para que cada vez más historias ficticias se entrelacen con historias reales de los que disfrutan de una buena lectura, acompañada con un café o té; frente al mar, al río, a una montaña o en una casa, ya sea en los lugares más lejanos o cercanos del planeta.

“Los libros cambian a las personas, las personas cambian el mundo” (BookCrossing)

Fuente: todoparaviajar.com