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sábado, 29 de octubre de 2011

Experiencias de altura

Jugar al tennis cerca del cielo, comer casi sostenidos en el aire o un parque de atracciones a más de 100 metros del piso son algunas de las muchas opciones que varias ciudades turísticas ofrecen para quienes no sufren de vértigo.


La montaña sagrada de Hua-Shan. Foto: discopalace

Si eres de los que les temen a las alturas, se marean y sufren de vértigo, entonces pasa de nota. Pero si, en cambio, eres de los aventureros que no pueden esperar para sentir que la adrenalina corre por su cuerpo, ésta nota es para ti, ya que te contaremos algunos de los lugares del mundo que debes visitar para vivir una experiencia diferente, de altura.

En Las Vegas, por ejemplo, está Stratosphere Casino, Hotel & Tower, un conocido hotel-casino con una torre de 350 metros de alto (algo así como 110 pisos) donde funciona un parque de atracciones. Así, quienes buscan combinar lujo, placer y aventura, aquí tienen todo en un mismo lugar. Por supuesto, la increíble vista que se obtiene desde la torre de este hotel es inigualable, por lo que, además, se convierte en un mirador privilegiado. Y si quieres cenar allí arriba, puedes hacerlo, mientras giras a 360 grados para obtener una panorámica.


Una experiencia igual de vertiginosa, pero menos moderna es la montaña sagrada de Hua-Shan, en China, conocida como la ruta más peligrosa del mundo debido a que los senderos para ascender hasta los templos taoístas que se encuentran en su cumbre son muy escarpados. Entre los tramos más peligrosos de todo el trayecto están Changong Zhandao, donde el camino es casi vertical, y el conocido como Dragón negro, en una empinada arista de una roca de sólo unos centímetros de ancho. La Garganta de los cien escalones (con una pendiente de 90 grados) suma dramatismo al itinerario a pie. Si pasas por todos estos escollos, obtendrás una de las más maravillosas vistas de las cinco montañas sagradas que, según desde el ángulo que se observen, simulan una flor. El tiempo estimado de ascensión es de diez horas, pero quienes no quieren perderse el espectáculo visual ni quieren poner su vida en riesgo, hay un teleférico que va hasta el pico este.

Si quieres algo más relajado y deportivo, tu destino es Dubai y tu parada el último piso del lujoso hotel Burj Al Arab. Allí, ni más ni menos que André Agassi y Roger Federer inauguraron la cancha de tenis más alta del mundo: a 210 metros del suelo. Cuando no hay raquetas a la vista, la cancha oficia de helipuerto. ¿Te animas a correr las pelotitas en este court sin barandas a la vista?

¿Te gusta el surf? Súmale un poco de acción surfeando el volcán Cerro negro, a 725 metros de altura, en Nicaragua. El deporte se denomina volcanoboarding y con la ayuda de una tabla los más corajudos se lanzan por su pendiente.

Otra opción pintoresca, y tal vez menos vertiginosa, es la confitería giratoria de la cima del Cerro Otto, en Bariloche (Argentina). Mientras los visitantes degustan las delicias artesanales del lugar (incluida la cerveza), el lugar da vueltas ofreciendo una vista de 360 grados de una de las ciudades más bonitas del mundo. El lago Nahuel Huapi y las montañas –nevadas en invierno- son parte de la panorámica que puede obtenerse allí. Para dar una vuelta completa hay que estar entre 20 y 40 minutos.

Comer, casarse o simplemente reunirse en las alturas, una nueva experiencia (clickear para agrandar imagen). Foto: Dinnerinthesky.comSiguiendo con la idea de comer en las alturas, en varios puntos del planeta se está poniendo de moda una nueva modalidad: las reuniones en el aire. Nacieron como mesas para ejecutivos de empresas –que, por supuesto, ya están disponibles para los turistas- que se elevan a unos cuantos metros para que puedan tener reuniones sin correr el riesgo de que otros escuchen tras las puertas. Así, hoy se puede comer a 140 metros del piso. Barcelona es una de las ciudades en las que es posible comer a cielo abierto. Para eso, hay que cumplir con algunos requisitos. Por ejemplo, como la silla se encuentra suspendida en el aire (con todos los dispositivos de seguridad que amerita la situación), la persona no puede pesar más de 200 kilos. Además, los comensales deben tener una altura mínima de 1.40 metros y, por supuesto, no temerle a las alturas ya que una vez arriba, no lo bajarán por una hora u hora y media, tiempo que dura la cena junto a otras 20 personas.

Fuente: todoparaviajar.com